Trombosis Venosa: el “Síndrome de la Clase Turista”

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A estas alturas es más que probable que hayas oído o leído más de una vez sobre el llamado “síndrome de la clase turista“, cosa que probablemente te suene a algo grave que se puede producir al viajar en avión, especialmente en las condiciones de la tarifa que le da este nombre.

Lo cierto es que llamarlo así induce a confusión, porque en su día fue una denominación desafortunada fruto del sensacionalismo. Esto ha dado pie a una serie de creencias erróneas y malos entendidos al respecto que trataré de aclarar hoy.

Síndrome de la clase turistaEste síndrome se refiere a la aparición de una trombosis venosa profunda (TVP) en las extremidades inferiores durante o inmediatamente después de un vuelo más o menos largo. La trombosis venosa (TVP) consiste en la formación de un coágulo dentro de una de las importantes venas del sistema venoso profundo de los miembros inferiores. Generalmente el trombo se origina justo detrás de una de las válvulas venosas y luego crece hasta ocluir parcial o totalmente la vena, pudiendo extenderse como en una reacción en cadena a lo largo de la misma. Esta situación, al dificultar el retorno venoso, provoca edema (hinchazón) de la extremidad, pero su verdadera gravedad reside en la posibilidad de que ocasione una embolia pulmonar.

Los vuelos comerciales de hoy en día dejan en general poco espacio a los pasajeros en cabina (¡así caben más en cada vuelo, gran negocio!), de modo que apenas hay sitio para mover las piernas. Este espacio es habitualmente menor en la clase turista que en primera clase o business.

La relativa inmovilidad de los miembros inferiores durante vuelos prolongados supone un enlentecimiento del flujo sanguíneo venoso. Con frecuencia esto conduce a tobillos hinchados o sensación de pesadez en las piernas después de una experiencia de estas características. Sin embargo, de vez en cuando, un pasajero presenta una verdadera trombosis venosa (TVP) a consecuencia de esta situación.

La confusión que conlleva esta desafortunada denominación, y la publicidad que los medios de comunicación hicieron de la ocurrencia en su momento, ha llevado a muchas personas a preguntar con preocupación si efectivamente esto ocurre por viajar en clase turista y si estarían libres de este riesgo si viajaban en primera clase. Sobre este asunto hay que puntualizar lo siguiente:

  • Todavía no está muy claro si los cambios de presión que ocurren en el interior de la cabina del avión al estar volando a altura de crucero pueden tener también una influencia sobre la posibilidad de desarrollar una trombosis venosa (TVP). Si finalmente resultase ser así, tanto los pasajeros que viajan en clase turista como los que viajan en business estarían sometidos al mismo riesgo.

  • El verdadero factor de riesgo es la inmovilidad de los miembros inferiores. Es por esta razón que tanto a los pasajeros que viajan en clase turista como en business se les aconseja realizar determinados ejercicios con las piernas, para no mantenerse inmóviles durante todo el trayecto, y levantarse para dar un pequeño paseo al menos una vez cada dos horas. El mejor ejercicio, muy simple de hacer, es el gesto de presionar y soltar los pedales de un coche: con él contraemos y relajamos los músculos de las piernas (los gemelos y el sóleo), que son los que mejor capacidad tienen para “ordeñar” nuestras venas profundas y favorecer el flujo sanguíneo venoso en dirección ascendente.

  • De hecho el desarrollo de una trombosis venosa (TVP) durante un viaje no es ni siquiera privilegio de los vuelos: personas que viajan largas distancias en coche o en autobús sin levantarse a mover los músculos de las piernas cada cierto tiempo también pueden presentar una trombosis venosa (TVP) por exactamente las mismas razones.

  • Es cierto que en general en clase turista se dispone de menor espacio para moverse que en primera clase, pero la clave de la prevención tanto en una como en la otra se encuentra en los ejercicios y la movilización.

  • En personas de alto riesgo (pacientes que ya han presentado una trombosis venosa anteriormente, o que presentan además otros factores de riesgo) muchas veces aconsejamos también el uso de medias compresivas durante el vuelo. E incluso en determinadas circunstancias muy concretas podemos aconsejar el empleo de medicamentos (generalmente inyecciones subcutáneas de heparina) con efecto preventivo, aunque esto es cada vez más excepcional. En cualquier caso, como siempre, ante la duda debes consultarlo con tu médico.

Trombosis venosa

Si tienes interés en conocer mejor esta enfermedad, sus causas, consecuencias, cómo se trata y, mejor aún, cómo podemos prevenir su aparición, lo tienes todo explicado de una forma muy amena en el libro electrónico Trombosis Venosa… y el temido “síndrome de la clase turista”.

 


 

Jorge Molina
El Dr. Jorge Molina es un médico español, especialista en Angiología, Cirugía Vascular y Medicina Estética. Actualmente reside en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos), y trabaja como Consultant y Jefe de los Departamentos de Cirugía Vascular y de Cura de Herida Crónica en el hospital Healthpoint, en la Zayed Sport City de Abu Dhabi. Es autor y editor de “La Medicina hecha fácil”, una colección de textos destinados a la divulgación médica apta para todos los públicos.

 

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One Response to Trombosis Venosa: el “Síndrome de la Clase Turista”

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